Granada y coronavirus: Canción de la Malafollá Real y el binomio fantástico

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Canción de la Malafollá Real

Las coronas son un virus,
bien lo saben en Graná, 
y para que esto quede claro
la historia de los reyes os voy a contá:

Fue de pronto que pasamos
de iberos a «romanum»,
por culpa del César que acabamos
Municipium Florentinum Iliberitanum.

Mucha historia hasta las taifas
donde no me voy a detené,
voy a pararme un rato en los ziríes,
y así abrimos boca pa lo de despué.

Awi ben Ziri funda la taifa,
que sería el reino de Graná,
pero por pasarse de agonioso,
no le duraría casi na.

El avispao Habús ben Maksan
que era su caro sobrino,
no dudó ni un poquitico,
en fangarle su tronico.

Y pa colmo el tipo en Ifriquiya
de otro trono se quedó prendao,
que era de un chiquillo
pero va él y se muere envenenao.

Si pal sobrino este vas a wikipedia
mucho no te va  salir,
pero sí querrás preguntarte
por qué nombró a un Judío visir.

Que el judío fue oro en paño vivo
no se puede discutir,
y tampoco que el hijo de este
envenenenó a Buluggin ben Badis.

El hijo de Maksan heredó Granada
y luego Málaga conquistó,
Badis ben Habús se llamaba,
su hijo envenenao, no lo disfrutó.

De ahí pasamos hasta el nieto
que es de nombre complicao,
y tenía un hermano en Málaga
que era un poquillo encabronao.

Tamim ben Buluggin quería Granada
y se la quiso arrebatar,
resultó que al ser hermanos
el otro lo pudo perdonar.

Muhámmad ibn Nasr se hace con Arjona,
conquista Córdoba, Málaga y Granada,
y en la última provincia,
el emir plantará la Alhambra.

Su caballo lo tiró de lo alto,
y de boca fue su hijo,
Abu Abd Alah Muhámmad,
que entró de rey e improviso.

Tras cuatro Emires revoltosos
vendrá el primer sultán,
y a partir de ahí habrá un despiporre
de traiciones y sinvergüenzás.

Pensaba yo explayarme un rato
con todos los siguientes muchachos,
pero esto ya se hace largo
y voy a ir recortando.

Este virus sultanato
a veintidós gerifaltes consumió,
intrigando dos siglos y pico;
vaya lío que se montó.

Y no es porque fueran «moros»
sino porque acabamos hasta los cataplines
de tantos dirigentes belicosos,
aprovechaos, traicioneros y ruines.

Así pues al último llegamos
de los «reyes» nazaríes,
que era Boabdil el Chico
y con su padre hizo guerra de pipies.

Quítate, dámelo,
ahora mío, ahora yo,
el Zagal también por medio
hasta que lo mearon to.

Y así llegaron los Católicos
peripuestos y altaneros,
hicieron llorar al último rey moro
quitándole Granada y los dineros.

La loca reformó Plaza Nueva,
el Emperador vino a que lo abuchearan,
el Hermoso cuando la espichó:
pa eso mejor que no se acercaran.

El Prudente de prudente tenía poco
y dos aguerridos se le plantaron,
primero Abén Humeya en la Alpujarra
y luego su primo hasta que lo asesinaron.

Acabó el mozuelo bastante malparado:
la cabeza en la puerta del Rastro
y un letrero donde mismo
que disuadía un poquillo de tocarlo.

Y así es como ya llegamos
al final de tanto Real estrago,
y decimos que reyes, sultanes y demás
«coronas», mejor al otro que a este lao.

El binomio fantástico

Aunque obviamente este texto gamberro y burlesco no ha surgido de ahí, bien pudiera ser un perfecto candidato a binomio fantástico a partir de las palabras corona y virus. ¿Pero qué es el binomio fantástico?

Ideado por Gianni Rodari como un disparador para la creatividad literaria, consiste en seleccionar dos elementos de dominios semánticos muy alejados y con ninguna conexión evidente entre ellos para buscar la forma de conectarlos literariamente. De ahí que dijera que este irreverente texto de La canción de la mala follá real, podría haber surgido de esos términos que nos resultan al separar coronavirus.

Lo que sí es cierto, es que en la elaboración del texto se ha sumado a estos términos escindidos el de Granada, constituyendo un nuevo binonio entre coronavirus, Granada y la malafollá (esto último asociado a esta ciudad) creando un juego asociativo en el que se relaciona la corona como representación de la realeza en general, pues se incorporan emires o sultanes bajo esa misma idea del mandato, el virus como propagación de estos los reinados y su disputa constante como una infección, la ciudad de Granada como escenario escogido para hablar sobre sus reinantes o dirigentes, y un atributo típico granadino como es la malafollá. En este caso no sé si quizás nos hallamos ante un binomio o un trinomio fantástico, pero eso es lo de menos.

Aunque los términos participantes se pueden combinar de forma directa, por ejemplo para crear un título sugerente en su combinatoria del que partir para elaborar un escrito, otra forma que constituye un reto aún mayor sería idear un texto que se valiera, no de aglutinar esos términos como meros figurantes, como simple atrezo de nuestro relato, sino edificando sobre ellos la esencia de la trama, convirtiéndolos en piezas insustituibles de la misma. Esto, en ocasiones, puede surgir por mero azar, y precisamente es la principal razón de usar el binomio fantástico como disparador creativo, pero también puede hacerse con pensamiento convergente, de forma más intelectual, reflexionando hasta llegar a la forma de conectarlos.

A continuación os propongo un puñado de binomios (más de setenta) confeccionados por unos siete u ocho grupos de personas de distintos talleres. Os propongo como reto ir cogiendo cada día uno al azar (o por orden) y tratar de escribir lo que salga:

rabia – pescado / lluvia – teléfono / desierto – salchichón / Ladrillo – canción / luz – zapatos / unicornio – escalera / tren – playa / secretaria – canguro / alergia – luna / aguacate – pendientes / abadía – bioluminescente / chupete – isla / abanico – olimpo / tendedero – flores / hoja – bola / vaso – gato / cantimplora – estrella / pececito – grúa / perro – noria / manzana – serrín / calabaza – bicicleta / silicona – potaje / almohada – tiovivo / aldaba – murmullo / dinosaurio – cantimplora / satélite – lápiz / ojo – cumpleaños / naranja – mimbre / cortacesped – uña / anciano – cohete / letra – crema rejuvenedora / cáctus – almohada / momia – motocicleta / bicicleta – lluvia de estrellas / mezquita – cortina / universo – taza de váter / melena – neoliberalismo / cucharita – cohete / suela de zapato – lentejas / comadreja – lámpara / pseudomona (bacteria) – escritor / horóscopo – ancla / tornillos – tiempo / azufre – renta / murciélago – pantalón / vaso – peldaño / ordenador – pienso / crin – pendiente / tubo fluorescente – magdalena / personalidad – césped / petaca – diablo / astronauta – fieltro / fantasma – horquilla / banco – calcetín / tachuela – barro / luna – chicle / reloj – sirena / dolor – visillo / niebla – pastilla o cápsula / cuchara sopera – destornillador / trinquete – mochila / ratón – peca / Aristóteles – gato / alquitrabe – caníbal / tostada – ordenador / bombilla – crema rejuvenecedora / gasolina – dragón de komodo / lanza – limón / oreja – olimpo / madreselva – churro / árbol – túnel / estuche serpa

Consulta también:
Taller de Escritores de Granada
Felicidad Clandestina – Podcast de literatura y cultura por César Requesens
Máster propio en Creación Literaria (UGR)

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Granada y coronavirus: Canción de la Malafollá Real y el binomio fantástico
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Una elocuente explicación histórica de por qué al coronavirus le costaba entrar en el Reino Nazarí. ✅
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